miércoles, 16 de julio de 2014

La guerra de los treinta años

La guerra de los Treinta Años
La Guerra de los Treinta años se inició cuando un católico, Fernando II, en el año 1617, fue coronado como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de Bohemia, ante la oposición de la mayoría protestante, sobre todo calvinista, que solicitó apoyo a países extranjeros. Los dos concejales católicos y sus representantes, fueron arrojados por una ventana del palacio, aunque sin consecuencias graves en su integridad física, cuando intentaban preparar el recibimiento del nuevo rey.
Esta disputa iniciada por motivos religiosos, pronto se desnaturalizó, ya que Francia, católica se unió a los protestantes de Holanda y Suecia, mientras que Alemania, luterana, pero con un gobierno católico, luchó junto a los estados católicos de España y Austria. Estos países privilegiaron más extender sus dominios, que los motivos religiosos. España apoyó a Fernando II, pues su rey, Felipe IV, era sobrino de aquél, y no pudo obviar su pedido de auxilio.

Los territorios alemanes fueron objeto de la codicia de Francia, España, Suecia y Dinamarca.

El 10 de junio de 1619, en la batalla de Sablat, Austria, demostró su valor y potencia militar al derrotar a los protestantes de Bohemia, al mando del conde Thurn.

Sin embargo, la parte norte y sur de Austria, se unió a los Bohemios, reemplazando al rey de Bohemia, Fernando II, por Federico V, Elector del Palatinado, y líder de la Liga de la Unión Evangélica.
En 1629, el rey depuesto, con sus fuerzas unidas, venció a su reemplazante cerca de la ciudad de Praga, trayendo como consecuencia, la desintegración de la Liga de la Unión Evangélica y la pérdida de tierras para los protestantes de Bohemia, además de sus títulos de nobleza. Se apoderó además de Moravia y el Palatinado.

El soberano de Dinamarca, Cristian IV, luterano, brindó ayuda a los de su mismo credo en Alemania, contra el Sacro Imperio, gobernado por Fernando II. Éste contó con el apoyo de las fuerzas a cargo de Albrecht von Wallenstein, quien consiguió el permiso de saquear los lugares invadidos. El rey dinamarqués sufrió una aplastante derrota en Lutter en el año 1626. Tres años más tarde, se arribó a un acuerdo, el tratado de Lübeck, por el cual, Cristian IV, conservó su poder en Dinamarca a cambio de retirar su apoyo a los protestantes alemanes. Se estableció el “Acta de Restitución” por la cual, la iglesia católica recuperó sus dominios en territorios protestantes.

Por su valiente actuación en esta contienda merece destacarse Suecia, cuyo rey, Gustavo Adolfo, hombre de notable cultura y conocedor de las tácticas bélicas, arrasó con los ejércitos católicos de Tilly y Wallenstein, mediante ataques “relámpago”, afirmando el poder de Suecia sobre el mar Báltico. Este hábil guerrero, venció a la Liga Católica en la Batalla de Breitenfeld, en 1631 y en la de Lech, en 1632, donde Tilly pereció. El rey sueco murió en la batalla de Lutzen, en 1632, aunque su pueblo se alzó con la victoria.
En estas exitosas campañas militares Suecia logró recuperar el territorio de Dinamarca, y la zona norte alemana.

Esta etapa triunfal terminó para Suecia, cuando España envió sus fuerzas en apoyo a los católicos y resultaron victoriosos, en la batalla de Nördlingen.

Sin embargo, la adhesión de Wallenstein a la causa católica era sospechosa, ya que se temía que conspirase a favor de los protestantes, y finalmente esto ocurrió muriendo asesinado, por uno de sus hombres, cuando intentaba traicionar a los católicos brindando información a los suecos.

La Paz de Praga, establecida en el año 1635, intentó poner punto final a este largo y cruel conflicto, dejándose los límites establecidos a la fecha designada en la Paz de Augsburgo, estableciéndose un único ejército del Sacro Imperio Romano Germánico, formado por las fuerzas del emperador y los estados de Alemania.

La Francia católica, de Luis XIII, y del primer ministro, Cardenal Richelieu, no estaba satisfecha con la paz lograda y se unió a Suecia y a Holanda, países protestantes, desatando la ira de España, que hostigó los dominios franceses, sitiando París.

Fue con la muerte del Cardenal Richelieu, en 1642, y la de Luis XIII en 1643, cuando comenzó a vislumbrarse la posibilidad concreta de paz.
Tras la derrota española en Lens, ocurrida en octubre del año 1648, se firmó la paz de Westfalia, por la cual los Habsburgos comenzaron a sentir la pérdida de su inmenso poder.






Fuentes:
  • http://paseandohistoria.blogspot.com/2011/03/la-guerra-de-los-treinta-anos-1618-1648.html
  • La Guía 2000
Por Jean Felipe Cornejo

Leonardo di ser Piero da Vinci

Leonardo di ser Piero da Vinci

Nació en la Villa de Toscana Da Vinci el 15 de abril de 1452 en Florentina, Italia. Falleció en Amboise el 2 de mayo de 1519, cuando él tenía 67 años. Él realizó diferentes profesiones como por ejemplo artista, arquitecto, botánico, científico, escritor, entre otros. Da Vinci fue un símbolo de persona en El Renacimiento, es considerado como uno de los más grandes pintores de todos los tiempos y una de las personas con más talento en disciplinas diferentes en el universo. Como inventor realizó ideas como el helicóptero, el carro de combate, el submarino y el automóvil. La menoría de sus proyectos no los llego a culminar ya que en esa época en la que vivía no era posible realizar dichos proyectos. En lo científico aportó en el progreso de conocimiento en las áreas de la anatomía, la ingeniería civil, la óptica y la hidrodinámica. Sus obras más famosas, copiadas y parodiadas en varias ocasiones son La Gioconda, La Última Cena, su dibujo del Hombre de Vitruvio.

 
Da Vinci Vitruve Luc Viatour.jpgFrases célebres:
  • Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.
  • En cuanto nace la virtud, nace contra ella la envidia, y antes perderá el cuerpo su sombra que la virtud su envidia.
  • He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido.
  • Quien no castiga el mal, ordena que se haga.
  • Quien poco piensa, se equivoca mucho.


Valores:
  • -         Creativo
  •              Inteligente
  •              Lógico

Defectos:
  • -         Desordenado
  • -         Neurótico
  • -         Deprimido
  • -         Ansioso





Apreciación personal:

Leonardo Da Vinci practicó la polimatía por lo que se lo considera el “hombre universal” fue una persona que desarrolló su intelecto abarcando diferentes materias, la capacidad del hombre puede llegar muy lejos, prueba de ello es la vida y obra de Da Vinci.
Leonardo señaló en algún momento “el ser humano mira sin ver, escucha sin oír, toca sin sentir, come sin gusto, se mueve sin fijarse en su cuerpo, inhala sin percatarse de los olores y fragancias y habla sin pensar” En la actualidad el hombre continua haciendo lo mismo, muchas veces no vivimos lo que hacemos; entonces estamos condenados a no conocer la plenitud de nuestra vida.


¿Por qué admiro a Leonardo?

Porque fue un visionario muchas de sus teorías y aportes a la humanidad son parte del debate científico y artístico de la sociedad actual. Además su vida tiene un halo de misticismo que lo convierte en un personaje perfecto para el estudio y análisis. 


¿Puedo intentar cultivar en mí esas mismas virtudes? ¿Cómo?


Sí podemos cultivar las virtudes de Da Vinci, ya que él constantemente se incentivaba a sí mismo, fomentaba su creatividad y siempre tuvo una personalidad muy curiosa. Depende de nosotros si queremos aportar algo a la historia o simplemente nos centramos en las cosas que supuestamente no podemos hacer y creamos barrera mentales que nos hacen vivir en la mediocridad.

Fuentes:





     

Cristóbal Colón

Nació en 1436-1456 en la república de Génova. Sus padres fueron Doménico Colombo y Susana Fontanarrosa. En su juventud sintió afición por la vida marina y trabajó en la navegación mercante en el Mar Mediterráneo.

Falleció el 20 de mayo de 1506.

Fue el descubridor de América .El origen de este navegante, probablemente italiano, está envuelto en el misterio por obra de él mismo y de su primer biógrafo, su hijo Hernando. Parece ser que Cristóbal Colón empezó como artesano y comerciante modesto y que tomó contacto con el mar a través de la navegación de cabotaje con fines mercantiles.

Luego se dedicó a hacer mapas y a adquirir una formación autodidacta: aprendió las lenguas clásicas que le permitieron leer los tratados geográficos antiguos (tomando conocimiento de la idea de la esfericidad de la Tierra, defendida por Aristóteles); y empezó a tomar contacto con los grandes geógrafos de la época (como el florentino Toscanelli).


De unos y otros le vino a Cristóbal Colón la idea de que la Tierra era esférica y de que la costa oriental de Asia podía alcanzarse fácilmente navegando hacia el oeste (ya que una serie de cálculos erróneos le habían hecho subestimar el perímetro del Globo y suponer, por tanto, que Japón se encontraba a 2.400 millas marinas de Canarias, aproximadamente la situación de las Antillas).
Con todo ello, Colón concibió su proyecto de abrir una ruta naval hacia Asia por el oeste, basado en la acertada hipótesis de que la Tierra era redonda y en el doble error de suponerla más pequeña de lo que es e ignorar la existencia del continente americano, que se interponía en la ruta proyectada.

Colón ofreció su proyecto al rey Juan II de Portugal, quien lo sometió al examen de un comité de expertos. Aunque terminó acepando la propuesta, el monarca portugués puso como condición que no se zarpase desde las Canarias, pues en caso de que el viaje tuviera éxito, la Corona de Castilla podría reclamar las tierras conquistadas en virtud del Tratado de Alcaçobas. Colón encontró demasiado arriesgado partir de Madeira (sólo confiaba en los cálculos que había trazado desde las Canarias) y probó suerte en España con el duque de Medina Sidonia y con los Reyes Católicos, que rechazaron su propuesta por considerarla inviable y por las desmedidas pretensiones de Colón.
Finalmente, la reina Isabel aprobó el proyecto de Colón por mediación del tesorero del rey, Luis de Santángel, a raíz de la toma de Granada, que ponía fin a la reconquista cristiana de la Península frente al Islam (1492). La reina otorgó las Capitulaciones de Santa Fe, por las que concedía a Colón una serie de privilegios como contrapartida a su arriesgada empresa; y financió una flotilla de tres carabelas -laPinta, la Niña y la Santa María-, con las que Colón partió de Palos el 3 de agosto de 1492.

Colón había descubierto América fortuitamente como consecuencia de su intuición y fuerza de voluntad. Aunque fracasó en su idea original de abrir una nueva ruta comercial entre Europa y Asia, abrió algo más importante: un «Nuevo Mundo» que, en los años siguientes, sería explorado por navegantes, misioneros y soldados de España y Portugal, incorporando un vasto imperio a la civilización occidental y modificando profundamente las condiciones políticas y económicas del Viejo Continente.


Valores de Cristóbal Colon:
Era una persona que nunca se daba por vencida.
La perseverancia.
La responsabilidad.


Apreciación personal: Yo aprecio mucho a Cristóbal Colon ya que el nunca se dio por vencido hasta saber de que tu teoría de que la tierra era redonda era verdad o falsa le dio un gran aporte para la humanidad.

Hecho por Andrés Vidaurrázaga.





martes, 15 de julio de 2014

La Capilla Sixtina




            
Capilla Sixtina

La Capilla Sixtina es la capilla más famosa del Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano, la residencia oficial del Papa.

Construida por orden del papa Sixto IV —de ahí su nombre—, entre los años 1473 y 1481 en el Vaticano, sus paredes laterales están decoradas con frescos de los más importantes pintores de la segunda mitad del siglo XV: Botticelli, Ghirlandaio, Perugino, Luca Signorelli y otros. Sin embargo, lo que la ha hecho ampliamente conocida por el público en general, son los frescos pintados por Miguel Ángel Buonarroti en la bóveda y en la pared posterior del altar.

El proyecto fue realizado por Baccio Pontelli y supervisó las obras el arquitecto Giovanni de' Dolci; su diseño no presenta características arquitectónicas destacables y sus dimensiones son 40.93 m de largo, 13.41 m de ancho, las medidas exactas del Templo de Salomón según el Antiguo Testamento, y su altura interior es de 20.70 m, cubierta con una bóveda de cañón corrido rebajada. Fue consagrada y dedicada a la Asunción de la Virgen el 15 de agosto de 1483. Destinada como capilla personal del Papa, en ella canta el famoso coro de la Capilla Sixtina. En esta capilla, al fallecer un Papa, se reúnen los obispos para elegir al sucesor y permanecen encerrados en ella hasta que la elección se produce. Todas las paredes están cubiertas por frescos de los más importantes maestros de Florencia y la Umbría que fueron pintados entre 1481 y 1483. En la pared izquierda está representada la vida de Moisés y en la derecha hay escenas de la vida de Jesucristo. Trabajaron en ellas, además de los ya nombrados, Pinturicchio y Pier di Cosimo Rosselli.

En los costados de la bóveda, Miguel Angel pintó, alternativamente, gigantescas figuras de los profetas del Antiguo Testamento que anunciaron a los judíos la llegada del Redentor, y de las Sibilas que, según la tradición, predijeron la llegada de Cristo. Entre estas figuras, en el centro de la bóveda, pintó escenas de la creación y de la historia de Noé; distribuidas en nueve paneles separados por molduras y cornisas pintadas, figuras de niños jugando, figuras desnudas en las más diversas actitudes, y medallones alegóricos.

Hecho por Andres Vidaurrazaga